sábado, 17 de noviembre de 2012

Mundos paralelos


Hola que tal?, otra vez retomo el blog comenzado el cuatrimestre anterior. No teman! No voy a escribir tanto como la vez anterior, prometo que seré mas breve!
A esta altura del año, puedo decir que siento mucha alegría por haber podido transitar las practicas en contextos tan diferentes y por el otro me encuentro muy agotada, a causa del ritmo de la cursada, viajar a capital para asistir a clases, armar planificaciones, etc., etc. Por otra parte, también reconozco que siento algo de frustración, ya que lamentablemente no pude cursar la materia 903 como tenía previsto y recibirme como docente en este año… Así que el año próximo… a cursar se ha dicho!!!!
En este segundo trimestre, mis prácticas se llevaron a cabo en un contexto diferente al del primero: esta vez la realice en un colegio público de nivel medio y caracterizado por una gran organización estudiantil mediante el centro de estudiantes. A diferencia del trimestre anterior, donde realicé las prácticas en una universidad privada donde no había participación política por parte de los estudiantes, en este colegio, la participación era importante. Sinceramente, me sorprendí al observar el grado de participación y de empoderamiento de los estudiantes. Principalmente me llamó la atención que los espacios estaban impregnados de subjetividad (como bancos decorados, paredes con frases propias, los nombres de los estudiantes en su aula, campañas fotografías del barrio, etc.) y por otro lado la presencia de un centro de estudiantes con tanto poder que fueron capaces de tomar el colegio por varias semanas y negociar ellos mismos con los profesores sobre la evolución de la toma.



Esta sorpresa para mi era grande por dos cuestiones. Primero por las diferencias con el de la universidad privada en la que hice mis practicas, donde se podía oír en algunos estudiantes una insatisfacción por su escasa participación y por no tener voz en ese contexto institucional donde el orden, la prolijidad estaban a al orden del día y donde los mensajes o información tenían un sentido único: de la universidad a los estudiantes. La sensación que se generaba en mi era que la realidad allí ya estaba dada, era fija y estable. Una dinámica estancada donde los aires de cambio no parecería percibirse en lo mas mínimo y donde solo se observaba estudiantes, pero no las marcas subjetivas de estos, ya sea en forma de afiches, mensajitos en el baño, reuniones, organización de eventos o actos, etc. Se observaba un ambiente prolijo y estéril, más similar a una oficina de empresa multinacional que una institución educativa. En cambio, en el colegio secundario lo que se observó fue otra realidad: los estudiantes parecían realmente dueños de los espacios. Se podían leer sus nombre en corazoncitos y manos de papel en las paredes, normas de convivencia elaboradas por ellos (por ej: un letrero recomendaba no generar disputas por pertenencia  a diferentes barrios o alentar a equipos de fútbol diferentes), varias actividades extracurriculares organizadas por el centro de estudiantes o docentes, etc. Es decir, a diferencia del caso de la universidad donde se observaba queja por el anonimato e impotencia que implicaba el lugar de estudiante en ese contexto institucional en el colegio, en cambio, había una apropiación de los espacios extrema a tal punto que eran los estudiantes los que disponían del colegio y decidían si se adherían o no a la toma y su duración. Estos dos casos puntuales representan dos caras de una misma moneda, dos realidades diferentes que pueden vivenciarse en el sistema educativo de la Ciudad de Buenos Aires.
La otra cuestión por la cual me generaba cierta sorpresa el grado de poder de los estudiantes y lo prologada que fue la toma, se asocia a mi propia experiencia en el colegio secundario. En mi adolescencia estudié en un colegio privado, mixto, religioso (católico), del Gran Buenos Aires (en Hurlingham!). Allí todos íbamos uniformados: zapatos negros, camisa blanca, pantalón los varones y las chicas llevábamos pollera gris topo ¡aun en invierno! A diferencia de los colegios de la zona, era el único que se cursaba en el turno vespertino (de 17 a 22.30 hs). En este colegio, ni los estudiantes ni los docentes gozaban de libertad, y por lo que me contó mi hermana (que estudio allí hasta el año pasado) cada vez fue menor. Recuerdo que año a año las excursiones fueron cada vez menos a causa de “la responsabilidad que implicaba sacar los chicos afuera del colegio” (léase esta frase con ironía)Por otra parte, recuerdo que no nos dejaban entrar con el buzo de egresados, que corrían las faltas a pesar de que los alumnos estuvieran de viaje, que todos debíamos cumplir con TODOS los sacramentos (y los padres también), etc. Con el correr de los años, como les dije antes, las normas restrictivas cada vez fueron mas a tal punto que el año pasado mi hermana me contó que un docente fue sancionado por ver con los alumnos la película “La noche de los lápices”….Sin comentarios. Sin embargo, es necesario mencionar que mas allá de los intentos de controlar al alumnado, los estudiantes nos íbamos igual de viaje de egresados, escondíamos los buzos en las mochilas para usarlos en la salida y siempre (por suerte) había algún docente dispuesto a pelearse para que hagamos alguna que otra excursión. Es decir, no siempre las instituciones brindan la libertad para que los estudiantes puedan apropiarse de los espacios y creo que aquí juega un rol importante la administración de un colegio: la palabra “privado” implica que hay un dueño/representante legal y que responde a determinados intereses, o dicho de otra manera que dirige el colegio ¿Qué interés puede tener ese “dueño” para ceder parte de su poder a los estudiantes?, la institución educativa en si misma termina siendo desde este tipo de administración, una propiedad privada donde parecería que hay que pedir permiso para hacer uso de ella. En cambio cuando la administración es publica, los espacios son (por premisa) de todos y por lo tanto es mas esperable que el poder no este coagulado en una sola figura sino que el mismo se encuentre repartido entre todas las personas que integran esa institución.
Finalmente y para concluir puedo decir que fue muy grato haber realizado mis practicas en contextos tan diferentes a mis propios recorridos personales por el sistema educativo, de manera que pude observar mundos paralelos dentro de la educación.

viernes, 29 de junio de 2012

Autoevaluación


Creo que la practica institucional, junto con las planificaciones y el parcial… fueron experiencias muy positivas para mi formación, ya que me permitieron asumir el rol docente, aunque sea por un ratito.
Sinceramente, en este blog hice más hincapié en la practica porque era lo mas novedosos para mi: ya hice trabajos y planificaciones en otras materias pero practicas docentes, no había realizado jamás. Más allá de los nervios iniciales y esperables, sentí mucho placer al ejercer ese rol: preparar el material, las exposiciones, responder dudas (ay! ¡me encantaba que surjan dudas y poder problematizar el tema!), observar cómo los estudiantes realizan las actividades y los efectos que eso produce (que no siempre se pueden medir a corto plazo, como traté de pensar en mis entradas anteriores), etc.
Por otra parte, creo que estas instancias de evaluación, generaron que pueda pensar sobre las cosas que debo seguir trabajando: creatividad a la hora de pensar actividades, modos de exponer temas, manejo del pizarrón, etc. En relación al pizarrón, en la primera clase me sentí chiquitita ante él y cuando escribía ¡hacia unas letras tan grandes que no entraban! Es decir no me podía ubica en el espacio del pizarrón, sino que por el contrario estaba desorientada. Sin embargo, en la segunda clase mi relación fue mas “amistosa” y pude regular el tamaño de mi letra y aprovechar mejor el espacio. Creo que es importante poder trabajar el uso de diferentes recursos y materiales en el aula para poder brindar una buena clase, ¡esto lo tendré en cuenta para futuras practicas!.
Sin más, me despido, y los estoy viendo en sus blogs!

miércoles, 27 de junio de 2012

Mapas conceptuales: estrategia de enseñanza que sirvió de graffiti (parte 2)


En este apartado, se hará una continuación del texto anterior. Es necesario aclarar que este blog no busca criticar con malas intenciones a ninguna institución, sino que muy por el contrario: se busca reflexionar sobre situaciones de aprendizaje en el nivel superior a partir de la práctica realizada.
En esta segunda parte, habrá dos ejes de reflexión:
Ø      Los mapas conceptuales como estrategias de enseñanza/aprendizaje.
Ø      Los mapas conceptuales como medio expresivo que permite la apropiación del aula como lugar de estudio.

Mapas conceptuales como estrategia de enseñanza/aprendizaje:



Los mapas conceptuales surgen en la década de los ’70 en EEUU, a partir de una investigación realizada en la Universidad de Conrell. Esta investigación estaba dirigida por Novak, quien define a los mapas conceptuales como una aplicación practica de la teoría del aprendizaje desarrollada por Ausubel. Es decir se basó en los desarrollos de Ausubel sobre Aprendizaje significativo para crear una estrategia de enseñanza y aprendizaje. Pero ¿cuáles fueron estos desarrollos?
Para Ausubel, el aprendizaje significativo es un proceso en el cual, conocimientos nuevos son relacionados con los conocimientos previos del alumno. Para que este proceso tenga lugar, es necesario:
-Que el material sea potencialmente significativo: el material debe ser “relacionable”,  es decir, debe ser ordenado y debe guardar una relación con los conocimientos del alumno. El estudiante ya debe haberse familiarizado con ese conocimiento a aprender de alguna manera, por ejemplo en forma de imagen, haber oído su nombre, etc.
-Que el alumno tenga una predisposición hacia el aprendizaje significativo: debe haber motivación o deseo por aprender.
Por otro lado, esta “relación” entre material nuevo y previo, debe ser:
-Sustancial: puede expresarse de diferentes formas y producir los mismos conocimientos.
-No arbitraria: el alumno de forma intencional va a relacionar el material con conocimientos nuevos y/o pertinentes, mediante la búsqueda de ejemplos, situaciones que reflejen el concepto, etc.

Es decir, para Ausubel, un aprendizaje es significativo en la medida en que el alumno es capaz de relacionar el material nuevo con su estructura cognoscitiva, de esta forma es que el conocimiento nuevo establece relaciones conceptuales con lo que el alumno ya sabe, permitiendo que los conocimientos sean recordados a largo plazo. Este tipo de aprendizaje se diferencia del aprendizaje por memorización, en que en el segundo los conocimientos no son relacionados con conocimientos previos y por lo tanto el material nuevo permanece como un conocimiento “coagulado”: el material se torna una entidad concreta y aislada, sin relación con lo que el alumno ya sabe y literal (o al pie de la letra). Por lo tanto, es por esta falta de articulación que lo que se aprende por vía de la repetición es olvidado rápidamente.
En los mapas conceptuales, lo que se hace es precisamente una representación grafica de este proceso de aprendizaje, ya que según González García “es una representación visual de la jerarquía y las relaciones entre conceptos contenidas por un individuo en su mente”[1]. Es decir, a través de él, el estudiante puede tomar conciencia de todo lo que sabe sobre un tema, ya que relaciona los conceptos centrales de un tema con aquello que ya sabe. Permite exteriorizar el proceso de aprendizaje en si mismo, ya que para el diseño de un mapa es necesario seleccionar, jerarquizar (de mayor a menor importancia) y relacionar (mediante flechas y palabras enlace) los conceptos centrales de un tema. Una característica central de los mapas conceptuales es el impacto visual, es decir un mapa bien elaborado es aquel que es simple, claro y por lo tanto vistoso. La información no la transmite únicamente de forma simbólica sino también de forma figural o gráfica. Por lo tanto, la capacidad de una persona para expresarse gráficamente cobrará mucha importancia a la hora de realizar un mapa conceptual.

Los mapas conceptuales como medio expresivo….

Si el impacto visual es producto de una buena selección, jerarquización y capacidad o “talento” a la hora de realizar trabajos gráficos, entonces quiere decir que los mapas conceptuales cuando se lo hace en un afiche y con intención de ser visto por mucha gente, implica un trabajo estético. Es decir, una selección de materiales y estilos para provocar que el mapa conceptual sea atractivo o bello: supone una elección de colores, de estilos de letra y de flechas, una organización del espacio, etc. El estudiante cuando hace un mapa conceptual en un afiche, no solo hace una articulación de conceptos sino que también grafica esta relación de un modo singular. Y en esa graficación hay algo de la parte artística de cada uno que se expresa. Esta expresión o creación artística generó placer en los estudiantes, ya que algo de lo propio se manifestó en esa red: si bien los conceptos fueron elaborados por otro (un autor determinado), la selección, jerarquización, ordenamiento de los conceptos, la distribución del espacio, y el estilo estético a partir del cual se diseñó el afiche son procesos elaborados por el estudiante. Podríamos pensar entonces, que el evidente placer a la hora de diseñar los mapas conceptuales, tiene que ver con un placer de exhibirse, de mostrar lo que son capaces de hacer. Algo del estilo personal de cada uno de los estudiantes pudo expresarse libremente en el aula… Y como toda expresión artística, el proceso de creación fue caótico: alumnos sentados y/o acostados en el piso, otros parados, afiches que se movían de aquí para allá, fibrones que iban de mano en mano para hacer “flechitas” y “nubecitas” en los mapas, sillas que se amontonaban en las esquinas para trabajar mas cómodos, etc. También había cierta desorientación en relación al tiempo: si bien la docente en formación les indicaba con cuánto tiempo contaban, muchos parecían muy concentrados en hacer “adornos” en el mapa conceptual y lo hacían con tanta concentración y entusiasmo que simplemente parecían no poder apurarse. Al final, el resultado fueron mapas claros, con relaciones conceptuales muy pertinentes, elaborados, prolijos, estéticos,  y a su vez, cada uno con un estilo diferente…. 

…que permite la apropiación del aula como lugar de estudio.

Si bien los mapas conceptuales son una excelente estrategia de enseñanza/aprendizaje, aquí se trabajó la idea de que también sirven como medio expresivo, en la medida que los estudiantes exhiben un proceso de aprendizaje (selección, jerarquización de conceptos) y también un estilo estético propio para expresar sus ideas. En conclusión se podría decir que había un placer puesto en el diseño de  esas redes ya que habría una motivación o deseo por aprender que movilizaba a los alumnos a realizar los mapas conceptuales y además habría una necesidad de expresión artística que se vio satisfecha en la creación de los afiches.
Estos afiches, fueron colgados en las paredes y contrario a lo que se esperaba, permanecieron colgados durante varias semanas, generando a su vez deseos de pasar por esa experiencia de armado de afiches en los alumnos de la banda horaria de la mañana. Podríamos pensar a partir de aquí, que los mapas conceptuales sirvieron como un medio expresivo que les permitió a los alumnos apropiarse del aula como “su” lugar de aprendizaje, a través de expresiones graficas  de tipo artísticas y de articulación teórica. Es decir: en esta actividad hubo resultados inesperados, se trascendió el objetivo de provocar aprendizajes en los alumnos y generó que los mismos se expresen artísticamente y se apropien del aula haciendo hablar a las paredes. Efecto impensado de la practica docente y que a su vez generó un efecto multiplicador en los estudiantes, ya que dos semanas después ya no había tres afiches, sino que había seis.
¿Por qué se dice que se hizo hablar a las paredes? Porque dejaron de estar peladas y pasaron a expresar una realidad de los alumnos. Dejó ver que hay una gran motivación por aprender por formarse como futuros psicólogos y a su vez un deseo de hacerse ver o de exhibir el proceso de aprendizaje que están llevando allí, en esa aula del segundo piso. Marcaron territorio. Hicieron un graffiti. ¿Por qué? Porque son expresiones artísticas que se escondieron en el anonimato, no firmaron, ni aclararon qué carrera cursan, ni qué materia, ni a qué turno cursan, pero expresaron un estilo. Marcaron territorio, porque esas paredes en las que solo circulan información interna de la institución, estaba circulando algo que es de los estudiantes.  Este último punto podríamos pensarlo también como una expresión “rebelde” ya que no hay afiches de alumnos en esa sede a excepción de aquellos que se estaban colgando, y por otra parte no se pegaron en carteleras de los pasillos como lo hace la facultad, sino en la pared de un salón. Son marcas a su vez de identificación, ya que produjo un efecto multiplicador en alumnos de otras bandas horarias. Y a su vez, generó respeto en otros docentes y personal de la facultad, ya que no descartaron las producciones graficas, sino que las dejaron allí, aceptándolas y permitiendo que sean vistas.



[1] Gonzalez Garcia, F (2008) Técnicas instruccionales para aprender significativamente, en El mapa conceptual y el diagrama V, Narcea S.A. de ediciones Cap. 2

martes, 26 de junio de 2012

Mapas conceptuales: estrategia de enseñanza que sirvió de graffiti (parte 1)




Nuestro diccionario moderno (o sea Wikipedia) define al graffiti como “(…) el resultado de pintar textos en las paredes de manera libre, creativa e ilimitada con fines de expresión y divulgación donde su esencia es cambiar y evolucionar buscando ser un atractivo visual y con un alto impacto siendo así un movimiento urbano revolucionario y rebelde (…)” Podríamos decir entonces que el graffiti supone una marca personal que hace el grafitero, pero que en ese “marcar” paredes hace hablar a un grupo de la sociedad al que él pertenece. El mensaje, trasciende así la individualidad y se refugia en el anonimato contando algo de la sociedad en la que vive: grupos de rock de moda, peleas entre grupos barriales, ideologías políticas, etc. Hay una intencionalidad de impactar, de transmitir y de multiplicar aquello que se dice. Y desde esta perspectiva es que podría decirse que las redes conceptuales en mi práctica docente, terminó funcionando como grafitis. Efecto singular e impensado que hizo decir “algo” a las paredes de UFLO. Y ese “algo” hablaba de los alumnos.
Ahora vamos a los hechos….
La primera clase que yo di, fue el 17 de mayo de 2012 (de 14 a 18 hs) en el segundo piso de Pedernera. Los temas a trabajar eran: Aprendizaje significativo, Redes conceptuales y entrevista. Entre las actividades que tenía planificadas, había una que consistía en que los alumnos realicen en grupos una red conceptual en base a un texto breve que hablaba sobre aprendizaje significativo. Luego de que los alumnos armen el esquema de la red, yo les daba a cada grupo un fibrón negro y un afiche de color que podía ser: verde manzana, amarillo o rosa. Honestamente, aclaro que compré los afiches de distintos colores casi sin pensar y cuando los compré, le pedí al vendedor los colores que estaban a mas a mano, con el objetivo de que la transacción comercial sea lo mas veloz posible. No hubo un criterio pedagógico al elegirlos. Tampoco al elegir los fibrones: pude haber comprado de distintos colores, pero, no se por qué los elegí todos color negro. No me parecían importantes estos detalles, ya que para mi formaban parte de una estrategia de enseñanza y de aprendizaje, no de un trabajo de expresión plástica. No tuve en cuenta la veta artística de la actividad. Recién pude advertir esa veta cuando los alumnos mostraban cierta “desesperación” por tener el afiche de color rosa, y el desencanto del grupo que se quedó con el afiche amarillo.
Durante el diseño de la red conceptual, los alumnos discutían y negociaban sobre modos posibles de diseño del mapa y sobre cuáles eran los conceptos centrales, entre otros temas. Los observe muy concentrados en la tarea. Así mismo observé mucho empeño en hacer el mapa en el afiche: usaban los fibrones que les di y además usaban sus propios resaltadotes, biromes y lápices para destacar diferentes partes del cuadro. Flechas rosas, verdes y rojas se veían en las redes y nubecitas, guioncitos, flores, etc. Los alumnos se empeñaban en que su red sea “bonita”, es decir que responda a sus gustos, tanto en colores como en estilos. Se mostraban sonrientes y orgullosos de sus creaciones cuando exponían y justificaban el resultado final. Aplaudían cuando un grupo exponía y se felicitaban por la “obra de arte”. Esta fue una actividad que tenía planificada realizar en 25 o 30 minutos como máximo, pero a causa del tiempo que se tomaron los alumnos para realizar los cuadros se terminó extendiendo 15 minutos más. Si bien yo les recordaba a los alumnos el tiempo con el que disponían para terminar la actividad, los alumnos parecían no querer apurarse demasiado: parecían disfrutar mucho del proceso de armado de la red. Cuando faltaban pocos minutos para finalizar la clase, la profesora Silvia buscó cinta scotch (yo me olvidé de comprar y llevar cinta) y pegó los afiches en una de las paredes del aula. Los alumnos parecían contentos y exclamaban que se veían muy bien en el aula. Antes de retirarme, Silvia me comenta que la actividad salio muy bien, que las redes eran muy buenas y que debían “verse”. Por otra parte, me aclaró que probablemente esas redes no duren más de dos días colgados, ya que creía que era muy probable que personal docente o no docente las saque.
Dos semanas después, vuelvo a Flores para dar mi última clase, y para mi sorpresa ¡los mapas conceptuales realizados por los alumnos seguían allí! Pero eso no era todo sino que se habían multiplicado: había mapas nuevos. Silvia me comenta que está muy sorprendida de que los mapas sigan allí, ya que se suele sacar todo cartel ajeno a la facultad. Por otro lado, comentó que el grupo de alumnos que cursan esa misma materia pero a la mañana, les “reclamaron” a las practicantes que estaban en el turno mañana (mis colegas y compañeras, digamos) que ellos también querían hacer afiches. Dice que se habían mostrado algo enojados porque ellos no realizaban un trabajo así, entonces las practicantes armaron una actividad para que los alumnos armen un collage en un afiche relacionado con el tema de motivación. Al igual que los afiches de mi práctica, seguían allí colgados en las paredes. Silvia me indica que le llama la atención que no los hayan sacado.  

Facultad de paredes "vacías"


Durante mi estadía en UFLO, pude observar (muy asombrada) que el edificio, presenta características nunca antes vistas por mi en mi rol de estudiante de nivel superior: baños limpios (con papel, jabón, toallas de papel y perfume), pisos relucientes, tizas en todas las aulas, comedor ordenado e higiénico, etc.… Todas estas características que presentaba la institución, eran muy novedosas para mí y me hacían pensar que en realidad yo me estaba sorprendiendo por cosas que no debía: no debería sorprenderme porque la institución se presente higiénica, sino que muy por el contrario, debería sorprenderme por todos los años en los que yo estudié en malas condiciones higiénicas!
Por otro lado, si bien la institución se presenta muy prolija y en optimas condiciones de limpieza, también presenta un vacío… un “síndrome de pareces vacías”. Vacías de contenido…. Pasé varios minutos leyendo carteleras y recorriendo con la vista metros y metros de paredes…. Solo encontré muchos afiches- publicidad de cursos, carreras, y charlas que ofrecía la Universidad de Flores (todos rentados y con sus correspondientes precios y medios de pago)…. ¿Acaso no hay cursos en otro lado que no sea UFLO? ¿No hay algún grupo que quiera expresar alguna ideología X? ¿Una fiesta o feria a realizarse por la zona? ¿O una foto de un perrito perdido del barrio? ¿Una campaña solidaria X?.... Nada. Solo ladrillos a la vista hermosamente pintados y publicidad interna. Paredes con pocas marcas personales. Que no hablan de personas, sino de las ofertas académicas de la institución. Me sentía rara allí, era todo muy limpito, prolijo y mudo.


Tal vez, estén pensando que le estaba buscando “el pelo al huevo”…. Y es probable sea así ¿no?, pero para mí las paredes “hablan”, reflejan una realidad social: a través de la lectura de carteles me he enterado de muchas cosas: cursos, capacitaciones, quién gano la intendencia en un municipio (y con que porcentaje), quien ganó un superclásico, costumbres de un barrio, fiestas, etc. Soy una “lectora de paredes” podríamos decir. Si es así, entonces, ¿qué leí en esas aulas? Que no habría instancias de expresión para los estudiantes, y que las paredes y carteleras son recursos  comunicacionales que se usan de modo unidireccional: de la universidad a los alumnos, pero no al revés. A su vez, esa realidad que muestran las paredes, es una realidad institucional, donde no hay un “afuera” que penetra para hacerse oír, sino que por el contrario: se tacha la exterioridad ya que solo son visibles los mensajes que son solo “internos”.


Caso contrario, es el de la Sede de Independencia de nuestra querida facultad, donde las paredes en lugar de hablar, gritan. Hay un “embotellamiento” de mensajes políticos, ideológicos, académicos, laborales y comerciales. Carteles que se amontonan unos con otros, que se superponen, hasta que se caen al piso dejando ver que detrás de sí, había kilos y kilos de papel expresando mas y mas mensajes. El grito, al igual que el silencio,  violentan los sentidos, de modo que uno se queda ahí, quietito sin poder diferenciar ningún mensaje. Sin poder oír: ya sea porque no oye nada o porque se aturde de tanto griterío. La vista se pierde entre tantos carteles y colores, y al final,  no se lee nada….
Por un lado hay paredes que gritan y por el otro paredes mudas. ¿Hay un punto intermedio?


¡Hola! ¿Que tal?
Bienvenidos al Blog de Rosana. En este espacio se va a trabajar y pensar algunas cuestiones sobre mi practica en la Universidad de Flores, una institución donde me sentí muy cómoda tanto por la profesora Silvia, como por parte de los alumnos y el personal de la universidad. La práctica se realizó en la sede de Pedernera 285 en el barrio de Flores (figura en la foto)…. Si bien en la adjudicación de instituciones se tuvo en cuenta mi disponibilidad horaria, yo igual me pregunto: ¿Será posible que UNA vez que hay varias practicas en mi Morón natal (y lugar donde vivo desde hace tres años), vengo a hacer una práctica en Flores?....